En
una cazuela de barro, se pone el aceite y cuando esté caliente, se echa
el conejo cortado en trozos pequeños y se deja rehogar durante unos
5 - 10 minutos.
Entonces
se echan los ajos picados y cuando estén dorados se añaden los tomates
rallados, el vino, las castañas y el laurel.
Se
cubre todo con agua, se sala al gusto y se deja a fuego lento durante
45 - 60 minutos hasta que la carne y las castañas estén tiernas, removiendo
de vez en cuando para evitar que se pegue.