Forre
las paredes de un colador chino con un lienzo y bañe con agua hirviendo.
Reserve.
Cocine
las frutillas con el agua y el extracto hasta que se deshaga la pulpa.
Pase
por el colador chino con el lienzo reservado, cierre el lienzo formando
una bolsa.
Cuelgue
el lienzo para que el líquido decante por si solo durante 10 horas.
Mida
el jugo resultante y añada 350 g de azúcar por cada 600 cc de jugo obtenido.
En
una cacerola de cobre mezcle el jugo de fruta con el azúcar.
Lleve
a fuego medio hasta que lleve a ebullición y baje el fuego.
Cocine
hasta que gelifique y retire la espuma de la superficie.
Envase
en tarro hermético previamente esterilizado.