Hiedra
(Glechoma
Hederacea)
En el capítulo 170 del Libro II de Dioscórides, este
autor habla de la hiedra y de sus múltiples aplicaciones,
tanto para uso interno como externo: Sus hojas, cocidas con vino
y aplicadas en forma de emplastro, sanan toda suerte de llagas,
por malignas que sean y extirpan las manchas que imprimió
el sol en el rostro...
La
Hiedra es una planta vivaz de olor aromático, que se reconoce
por tener tallos tendidos estériles y otros floridos de 20
ó 30 cm. de longitud; es de hoja uniforme y peciolos alargados,
de forma arriñonada, de pequeño tamaño y olorosas,
la cara superior es verde oscura y el envés es más
claro y peludo, adoptan disposición opuesta; las flores rosadas
y azules a la vez, se disponen en grupos en la axila de las hojas
dirigiéndose todas hacia el mismo lado; los frutos se parecen
a nueces de tamaño pequeño. Es muy común en
los prados, al borde de los cursos de agua, alrededor de las viviendas
campestres, por lo general, propio de sitios sombríos y húmedos.
Al
parecer la hederina, uno de los glucósidos de esta planta,
tiene propiedades vasodilatadoras en pequeñas dosis, y en
dosis mayores provoca efectos contrarios, es decir, vasoconstrictores.
Esto explicaría el uso popular, a veces contradictorio, de
la hiedra. Los frutos contienen cantidades notables de hederina,
y actúan como vomitivos y purgantes; dícese que basta
una docena de ellos para que obren como drásticos. En realidad
son tóxicos para el hombre y sin duda, para diversos animales.
Las aves los prueban raramente. De manera parecida obran las hojas;
dícese que matan a los canarios enjaulados que, inexpertos,
las picotean. Todos estos efectos se le atribuyen a la hederina,
y se manifiestan con vómitos, diarreas y congestión
de las meninges.
Del
tronco de la hiedra, por su natural o después de hacer en
él incisiones, fluye la gomorresina de hiedra. La Hiedra
contiene una sustancia, la Glecomina, que es la que le da su sabor
amargo. Es tónica, béquica y vasoconstrictora. Está
indicada en anorexias y dispepsias, transtornos del funcionamiento
hepático biliar, además de aliviar la congestión
nasal