Malva
(Malva
Silvestris)
Consta que en el siglo VIII antes de Jesucristo se conocía
y se usaba la malva como alimento, costumbre que, traída
por los árabes, todavía perdura en Marruecos. Como
verdura cocida, es insípida; lo cual se remienda añadiéndole
una fritada de ajos y cebolla, y pimienta u otras especias, y pasándola
por la sartén. Dioscórides dice que, además
de molificar el vientre, es útil a las tripas y a la vejiga.
Tantas virtudes atribuidas a las malvas inspiraron sin duda aquel
refrán que dice así: "Con un huerto y un malvar
hay medicinas para un hogar"
Planta
herbácea o ligeramente leñosa en la base al segundo
año de vegetar, con los tallos de 2 a 4 palmos de altura
normalmente; las hojas, de nervadura palmeada y por lo regular con
5 gajos profundos y festoneados. Las flores, aparecen en los encuentros
de las hojas, con el cáliz de una pieza, dividido en 5 lóbulos
y con tres hojitas sueltas, suplementarias, en la base; la corola,
formada por 5 pétalos soldados en su parte inferior, tres
o cuatro veces más largos que el cáliz, escotados
y de color entre azul y purpúreo. Los estambres, numerosos,
reunidos por los filamentos en un solo haz, libres en lo alto y
unidos por su base a la corola. El fruto, rodeado por el cáliz
persistente y más o menos crecido, se compone de un conjunto
de frutitos secos e indehiscentes, rugosos y ordenados en rueda.
Se
cría junto a los caminos, a la vera de los apriscos y corralizas,
en los cementerios y en muchos otros lugares frecuentados por el
hombre y los animales domésticos, en todo el país,
pero con mayor frecuencia en las montañas y menos comúnmente
en el litoral y en tierra baja, donde se dan mejor otras clases
de malvas.
Todas
las partes de la planta contienen abundante mucilago; las flores,
una materia colorante llamada malvina, que se descompone en malvidina
y glucosa.
Las
malvas se utilizan principalmente en forma de cataplasmas, como
emolientes, esto es, para ablandar toda suerte de diviesos y furúnculos.
Hervidas con agua, recién cogidas, y aderezadas con aceite
de olivas, se toman para regularizar las funciones intestinales,
por ser ligeramente laxantes. En té alivia cistitis, incontinencia
y micciones dolorosas. También se emplea para preparar tisanas
emolientes que obran sobre las mucosas. La raíz en uso externo
se aplica en cataplasmas. Sus flores solas o mezcladas con flores
de sauco o de borracha, tomadas en infusión al acostarse
provocan abundante sudor.