Milenrama
(Achillea
Millefolim)
Planta vivaz, de cuya cepa arrancan unas ramitas rastreras, desprovistas
de hojas y de color blanquecino, que acaban arraigando y forman
nuevas cepas; los tallos erectos, vellosos, llegan a alcanzar hasta
70 cm. de altura; las hojas tienen la lámina dividida en
segmentos muy profundos que llegan hasta el medio de las hojas,
son de color verde claro; las flores son pequeñas y forman
cabezuelas en los remates de los tallos, son de color blanco. Las
hojas son muy aromáticas.
Se
cría en las laderas y collados de tierra baja y de las montañas
de la mitad septentrional de la Península; más hacia
el Sur, se enrarece rápidamente y llega a faltar en casi
todas las comarcas australes. Vive de preferencia en las praderas
y ribazos, en sitios no demasiado secos.
La
reputación más preeminente, y que nos viene de más
antiguo, se cifra en su condición de vulneraria y hemostática;
algunos de los nombres que se le dan como el de hierba de las heridas,
y para los portugueses de erva-dos-militares y erva-dos-soldados,
aluden a dicha propiedad, y en tiempos, constituía la cura
individual que llevaban todos los guerreros. Es beneficiosa para
la circulación, regula la menstruación y las dolencias
ginecológicas. Es estimulante y antispasmódica, antihemorroidal,
y, como tantas otras plantas, febrífuga.
Tomada
en infusión actúa favorablemente contra las gastritis
agudas y crónicas. Esta misma infusión utilizada de
forma externa, sirve para lavar llagas y heridas, para limpiarlas
y favorecer su cicatrización.
El
licor de Milenrarna se obtiene poniendo en una botella de boca ancha
3 onzas de las sumidades floridas, a poder ser, recién cogidas.
Luego se echa en la botella 1 l. de alcohol mitigado, esto es, compuesto
de una tercera parte de alcohol fino, de licorería, y de
dos terceras partes de agua, previamente mezclados. Se tapa la botella
lo mejor posible, y puesta boca abajo, procurando que el cierre
sea tan hermético, que no rezume nada de líquido,
se deja al sol y sereno durante 9 días. Todos los días
debe removerse la botella sin sacudirla. Transcurridos los 9 días,
se retira y se filtra al amanecer, antes de que el sol la haya calentado.
Así preparan en los Alpes otro licor parecido, el licor de
Iva que se hace con otra especie de Milenrama, la Achillea Moschata.
Este licor, después de filtrado, se endulza con azúcar,
al gusto de cada uno; y se toma después de las comidas, una
copita, aguado o sin agua, según cada cual. Es un excelente
tónico.