Berenjenas
rellenas
Este
es un plato muy mediterráneo, pues con ligeras variantes se puede
encontrar, casi con el mismo sabor tanto en Alicante como en Génova
o en Atenas.
Las
berenjenas
Cortar
las berenjenas longitudinalmente, en dos mitades iguales.
Vaciar
el interior, sin apurar, cuidando de que no se rompa la piel.
Reservar la pulpa y freír la parte exterior en abundante aceite, hasta
que estén bien fritas.
Yo
las pongo en la sartén de dos en dos, para controlarlas mejor.
Una vez fritas sacar y colocar en una fuente, con la piel hacia abajo.
El
relleno
Poner
una sartén al fuego con el aceite, echar la cebolla y el ajo finamente
picados y añadir el interior de las berenjenas bien troceado, se remueve
todo bien y se deja en la sartén tapada y a fuego lento, hasta que todo
esté bien tierno.
Añadir
la carne picada y remover todo, mezclándolo bien con una espátula o
con la cuchara de palo.
Entonces
se echa la harina y a continuación la leche, mezclándolo todo bien.
Por
último se añade el tomate, la nuez moscada y la sal, dándole una cuantas
vueltas con la cuchara de palo hasta que quede una especie de pasta.
Entonces
apartar y para que quede mas uniforme se le da un "golpe de batidora",
meter y sacar rápidamente el brazo de la batidora, para que no quede
como una papilla homogénea, sino como una pasta granulosa.
Las berenjenas rellenas
Con una cuchara, rellenar las pieles fritas de las berenjenas con la
pasta, de forma que queden bien colmadas e irlas colocando en una fuente,
entonces echar el queso rallado por encima, colocar la fuente en el
horno y gratinar.