Uvas
Negras
"El
vino es un arma contra la ancianidad, renueva la juventud y ayuda
a olvidar la desesperación".
Platón
Cabernet
Sauvignon
Su
celebridad comenzó en la zona de Burdeos, en donde es eje
de los famosos vinos de dicha zona, y desde allí se extendió
a casi todo el mundo, gracias a su "plasticidad", su capacidad
de adaptación a diversos medios sin perder sus características
y cualidades. Por ejemplo, en Mendoza se la encuentra cultivada
en los más variados climas y suelos. El racimo es "suelto",
sin los granos apretados, de color azulado y se caracteriza por
el sabor a cassis o, a veces, a pimiento, según las zonas
y el sistema de cultivo utilizado.
Su
aroma intenso recuerda a la pimienta, cassis, frutillas y algo de
regaliz. Su paladar amplio, que va desde el vigor de la juventud
hasta la elegancia de la madurez, lo hace apto para acompañar
diversos tipos de comidas, en especial carnes rojas.
Malbec
Otro
cepaje originario de Bordeaux, donde se usaba para realzar el color
y la textura de los tintos. En la Argentina, el Malbec tuvo un paorte
histórico: expertos nacionales y extranjeros lo consideran
un cepaje fundamental de nuestro suelo, sobre todo el que crece
en Mendoza y, especialmente, en la región de Luján
de Cuyo.
Merlot
Es
un cepaje originario de Bordeaux y muy utilizado en nuestro país.
Junto al Cabernet Sauvignon y al Malbec constituye la fórumla
de ensamble del vino argentino tradicional (40% de Cabernet, 30%
de Merlot y 30% de Malbec).
El
Merlot se somete a una vinificación liviana. Sus lugares
de origen preferidos en Mendoza son: Perdriel, Maipú y San
Rafael, aunque también se consigue en Tupungato.
Este
cepaje es un descubrimiento del siglo pasado. Apareció en
la segunda mitad del siglo XIX pero su verdadera hegemonía
empezó a consolidarse después de 1950. Tiene menos
cuerpo, un bouquet más débil y menor capacidad de
añejamiento que el Cabernet Sauvignon.
Pinot
Noir
Este
es uno de los cepajes más antiguos ya que era comunmente
cultivado por los romanos. Es la base de los vinos de la Borgoña
y es el miembro más famoso de la familia Pinot. Entre sus
virtudes figura la de ser imprescindible en la fórumla del
champagne.
Las
pocas bodegas que lo vinifican en la Argentina los hacen ligeros,
sin complejidades.
En
la provincia de Mendoza sus vinos son frutados, con aroma floral.
Con añejamiento en buena madera adquiere un matiz tostado.
Pero su característica más relevante es su capacidad
de colmar el paladar sin agresividad. Es un vino significativo además
para la elaboración de vinos espumantes por los métodos
champañeses, que normalmente reconocen la presencia de Chardonnay
y Pinot Noir, elaborado en blanco.
Refosco
"El
Refosco, una variedad tinta del noreste de Italia, famosa por ser
aquella con que se producía el vino favorito de Livia, la
segunda esposa de Augustus Cesar".. del libro de Jancis Robinson
"The Oxford Companion to Wine."
Es
un cepaje tinto del Friule llamado Lambrusco Mestri. Se cultiva
en San Rafael y en el Alto Valle de Río Negro.
Sangiovese
Cepa típica de la región italiana de Toscana donde
da origen al Chianti y a los Brunello de Montalcino. En nuestro
país se cultiva muy bien.
Solía ser confundía con la Lambrusco, error corregido
por el INTA. Es una cepa muy utilizada en Argentina para elaborar
vinos de corte de mediana calidad.
Logra
vinos frescos, sin mayor compromiso con la calidad enológica
buscada por los conocedores.
Syrah
Se
asocia el nombre de este cepaje con la ciudad persa Shiraz. Algunos
expertos ubican su zona de origen en Siracusa o quizás en
la Toscana. De todas formas, se trata de una uva mediterránea.
Los
franceses distinguen la variedad Petite Syrah, más fina y
delicada aunque de bajo rendimiento.
El
Syrah se elabora por maceración tradicional prolongada para
enfatizar el color y los taninos. Elude la madera y el envejecimiento
sucede en botella, durante el tiempo necesario para amenguar taninos
y astringencias.
Es
un vino para almacenar, con reconocible aroma a violetas y especias
y de un cuerpo más débil que el Malbec o el Cabernet
Sauvignon.